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Venezuela
Viento en popa avanza la cría y engorde del pargo cebadal

29 de noviembre de 2009

Para concebir una idea hay que estudiar la posibilidad de hacerla real. Además, tener los conocimientos científicos para desarrollarla, plasmarla y convencer a un gentío. Hay que buscar los recursos y lidiar con la burocracia. Adentrarse en una comunidad pesquera implica abandonar a la familia y romper paradigmas. Esto es sólo parte de la odisea de casi 10 años que lleva la cooperativa Granja Marítima Costera (Granmacost) para ejecutar el proyecto de "Cría y engorde de pargo cebadal en jaulas sumergibles", en Chichiriviche de la Costa.

"A mediados del próximo año, el estado Vargas será pionero en la contribución a la soberanía alimentaria cuando tengamos la primera cosecha de pargo cebadal, la cual estimamos en 70 mil kilos", enfatizó Enrique Edo, experto en acuicultura (conjunto de actividades, técnicas y conocimientos de cultivo de especies acuáticas vegetales y animales), y uno de los padres e impulsores del mencionado proyecto.

Después de un Aló, Presidente transmitido en el año 2000, donde el Primer Mandatario instó a los profesionales a diseñar planes para el desarrollo de actividades productivas en pro del país, tanto Edo como Luciano Mayronos se dieron a la tarea, durante 24 meses, de recopilar información acerca del proceso para criar y engordar una especie marina, además de buscar el material técnico y humano que les permitiese trabajar en su entonces quimera.

"Tomando en cuenta que prácticamente nos criamos en Chichiriviche de la Costa y que el estado Vargas venía de recibir un fuerte golpe con el deslave, decidimos dar vida a nuestro proyecto y lo entregamos, en 2003, a Elías Jaua, quien se desempeñaba como presidente del Fondo Intergubernamental para la Descentralización (Fides)", señaló Edo.

En marzo de 2005 representantes del Fides y del Fondo de Crédito Industrial (Foncrei) firmaron un convenio de asistencia técnica con Granmacost, que incluyó la creación de un fondo de capital al cual se inyectó, de forma progresiva, poco más de BsF 3,4 millones (monto del proyecto).

La "mamá" de los procesos.

"Durante ese lapso en el que bajaban los recursos, nosotros nos instalamos en Chichiriviche, y para no mermar el potencial turístico de ese poblado, entre otras razones, decidimos iniciar los movimientos de tierra en Media Legua, una zona intrincada con acantilados ideales y la calidad de agua propicia para lo que buscábamos", comentó Mayronos.

Plata en mano, en 2006 comenzó la construcción del laboratorio y se agilizaron las gestiones para armar -meses después- una jaula sumergible confeccionada en hierro galvanizado, con área de tres mil metros cúbicos, 27 metros de diámetro y 20 metros de altura.

En febrero de 2007 los 18 integrantes de la cooperativa Granmacost (entre pescadores, técnicos y especialistas en piscicultura) recibieron un curso de Higiene Industrial en la planta termoeléctrica de Tacoa, para poder trabajar allí en el ensamblaje de la jaula.

Una vez culminada la inmensa nasa fue remolcada hasta Chichiriviche.

"El siguiente año lo dedicamos a trabajar en la infraestructura interna del laboratorio
yobras complementarias, es decir, montar las tuberías de agua salada, las de aire, los reservorios de agua (12.500 litros), dotar el espacio con microscopios y capacitar a nuestro personal para que cada uno supiese perfectamente lo que debía hacer y su grado de complejidad", detalló Edo antes de explicar con pelos y señales el desarrollo paralelo del proyecto en su aspecto científico.

En lo que va de 2009 se dedicaron en Media Legua a perfeccionar el sistema y las técnicas de cultivo de microalgas. "La naturaleza tiene su tiempo y después de tanto esfuerzo no es que nos vamos a dar cuenta que la tubería tal o cual está mal colocada o que hay una fuga de aire. El proceso es delicado", recalcó Edo.

La cría y el engorde. Tras capturar en su hábitat a padrotes de pargo cebadal (más de un kilogramo) junto a un lote de hembras, las especies serán llevadas a una sala de reproducción. Por condiciones propias del pez iniciarán ­varía la época- el desove, luego fertilizan los huevos y"en un lapso no mayor a 48 horas trasladamos las larvas a un galpón especial. Sin duda, una de las fases más complejas del proceso que continuará otro mes y medio hasta el desarrollo del alevín (pez chiquito de aproximadamente 10 gramos)", subrayó el acuicultor Enrique Edo.

A la jaula que está a 700 metros de la costa y a 20 metros de profundidad serán transportados los prospectos de pargo. Los buzos los colocarán en una bolsa interior para el llamado preengorde y después de cinco meses quedarán en "libertad restringida".

"Ya hemos hecho todos esos ensayos y será en el primer trimestre de 2010 cuando reali- zaremos agran escala lo que tanto anhelamos y por lo que tanto hemos luchado", expresó Mayronos, quien puntualizó que la escogencia de la especie lutjanus analis (pargo), específicamente, el cebadal, se debió a su elevado costo en el mercado y a la forma de su cuerpo (altura) dentro de su especie, entre otras razones.

fuente: http://www.entornointeligente.com

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