España
Galicia importa casi el 90% de las algas necesarias para satisfacer
a su industria
7 de mayo de 2008
La creciente
incorporación de las algas a la gastronomía ha abierto en los
últimos años una oportunidad de negocio para el sector marisquero
gallego, que ha visto en estos vegetales marinos una fuente de ingresos hasta
hace poco limitada a mero complemento de las economías familiares,
cuando se recogían y vendían para la industria cosmética
o la experimentación médica.
En 2004 llegaron a las lonjas gallegas las primeras especies y desde entonces,
las algas han dejado más de 190.000 euros en las arcas de los mariscadores
de a pie. A esta cantidad hay que sumarle otra mucho mayor, la generada por
las industrias que se han especializado en este mercado y que en Galicia son,
principalmente, cuatro: Algamar, Ceamsa, Lou y Porto Muíños.
La costa gallega es la mayor huerta submarina del sur de Europa, aunque hasta
hace poco tiempo las más de 600 especies que se pueden encontrar en
el litoral de Lugo, A Coruña y Pontevedra pasaran desapercibidas para
la industria.
Falla el engranaje
Aún así, la recolección de algas por parte de mariscadores
y empresas en Galicia apenas aporta 500 toneladas a una industria que procesa
unas 6.000 al año. Es decir: Galicia debe importar el 90% de las algas
que necesita pese a tener en su costa la mayor despensa de España.
La principal culpable de esta situación es la Compañía
Española de Algas Marinas S.A. (Ceamsa), la única que no envasa
para consumo sino para producir espesantes industriales.
Es la principal importadora de algas de la comunidad, ya que las compañías
de conservas y envasado Lou, Algamar y Porto Muíños se autoabastecen
con lo que produce la costa gallega.
Una vez más, en la comunidad falla el engranaje central. Hay materia
prima de primera calidad, como en muchos otros campos del sector primario,
pero ésta no se explota, pese a los recientes esfuerzos de algunas
compañías de crear polígonos de cultivo de algas en la
costa, como el que tiene Agrogalicia en Merexo (Muxía) y donde ya se
han extraído numerosas toneladas este año. Porto Muíños
también tiene instalaciones similares en Lorbé y en Sada (A
Coruña).
Las principales compañías del sector también tienen que
salir de Galicia cuando se trata de comprar simiente, siendo Santander y Francia
sus principales abastecedores. En estos polígonos se cultivan principalmente
especies ya diseñadas para ello e introducidas en el mercado nacional
desde Japón en los últimos años. Los exponentes más
claros son el wakame o el kombu de azúcar, muy apreciados en la gastronomía.
Planes de explotación
Sin embargo, el litoral gallego cuenta con numerosas especies aptas para el
consumo humano, la industria cosmética e incluso la medicinal, apartado
este último al que se dedica en exclusiva otra compañía
de la comunidad, la Central Galaica de Plantas Medicinais, que tiene 20 días
entre junio y septiembre para recorrer el litoral de Lugo y A Coruña
en busca de las especies que necesita, según el plan de explotación
de la Consellería de Pesca.
Conservas Porto Muíños es la compañía con más
días de recolección, con 180 entre enero y diciembre en todo
el litoral gallego. Le sigue de cerca Algamar, con 166 días de enero
a agosto y también en toda la costa. Conservas y Ahumados Lou dispone
también de todo el territorio gallego para la extracción de
algas, pero sólo en 40 días entre mayo y agosto, según
lo establecido por Pesca.
Mención aparte merece la Compañía Española de
Algas Marinas S.A (Ceamsa), una de las más antiguas en el sector –nació
en 1967– y que recoge en 96 días de marzo a octubre en varias
zonas limitadas de Galicia. Ceamsa, a diferencia de las empresas conserveras
que envasan los vegetales marinos, usa diferentes familias de algas para elaborar
carragenatos, un aditivo que se usa en la industria cárnica, láctea
y como espesante para gominolas, helados y productos de droguería.
Eso si, Ceamsa echa mano de especies muy concretas de algas: Chondrus crispus,
Eucheuma cottonii, Eucheuma spinosum y varias familias de Gigartinas, e importa
la mayor parte de su producción.
A la actividad extractora de estas cinco industrias se suman en Galicia los
permisos de explotación de 18 cofradías de pescadores y dos
sociedades cooperativas pesqueras. Son las de A Coruña, Sada, Camariñas,,
Camelle, Corcubión, Espasante, Lira, Muros, Ribeira, Aldán-
Hío, O Grove, Portonovo, Raxó, Bueu, Pontevedra, Marín,
Lourizán y Cangas, junto a las sociedades Mergulladores de Fisterra
y Mardelira.
Lento, pero seguro
Aunque por el momento la actividad económica vinculada a la extracción
de algas pasa desapercibida, todos son conscientes de su potencial. Las algas
"son un producto que cotiza al alza" y que está de moda "por
su valor gastronómico y su imagen ecológica", aseguran
desde Porto Muíños.
Esta compañía vio la oportunidad de negocio en 1998 y desde
entonces no ha parado de investigar y perfeccionar los procedimientos de extracción,envasado
y sobre todo, márketing, el más importante.
El objetivo que se había propuesto entonces la compañía
era “incluir las algas en la dieta habitual de los consumidores como
un alimento más, como una verdura”. Porto Muíños
es un claro ejemplo del boom experimentado por este mercado al alza en la
comunidad. En 1998 su producción anual era de 1.000 kilos, situándose
hoy en cifras superiores a las 1000 toneladas de siete variedades diferentes.
De todas formas, en Algamar, donde procesan 200 toneladas al año, reconocen
que el mercado crece, “pero lentamente”. “Por lo menos ahora
a la gente ya le suena que es algo comestible”.
Un producto apto
para casi todo
El mercado de las algas tiene, como todos, aspectos favor y en contra. El
más negativo es que de una producción de alga fresca al producto
final, tras pasar por el proceso de deshidratado, se pierde mucho dinero y
mucha rentabilidad.
Por contra, su gran virtud es la versatilidad de este producto, apto para
casi todo. La aplicación más conocida es la del consumo humano.
Existen más de 200 especies aptas para comer, siendo Japón (81
especies) el principal mercado.
Pero las algas también se aplican en tierras como fertilizantes, primero
de forma tradicional y ahora a nivel industrial. En la industria cosmética,
farmacéutica y alimentaria también se emplean como espesantes,
ficocoloides y gomas industriales (confituras, gominolas, batidos, desodorantes,
conservantes, tintas, insecticidas, etc). Por último, su aplicación
medicinal avanza, como en aplicaciones contra el herpes, así informa
aquahoy.com
fuente:
http://www.galiciae.com
Suscribase
al Boletin |
![]() |
![]() |
|
|||||||
![]() |
![]() ![]() |
|
|||||||
| |
|
||||||||
| :: Edición Actual | |
|
|
||||||
![]() |
|
![]() |
|
||||||
| Internacionales | |||||||||
|
|||||||||
| |
|||||||||
Marzo
- Abril |
|
||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| |
|||||||||
| Aqua Negocios S.A. de C.V. Olas Altas Sur No. 71 Int. 5-A Centro Mazatlán, Sinaloa, México | ![]() |
|
|||||||
![]() |
|
||||||||
| |
|
|
|
|
|
|
|||